HERPES LABIAL
¡El Herpes Labial se contagia!

 

 

El herpes es una enfermedad infecciosa aguda causada por el virus Herpes Simple, el cual puede ser de dos tipos: el Herpes Hominis Tipo I que afecta cara, labios, boca y parte superior del cuerpo; y el virus Herpes Hominis Tipo II que se presenta en genitales y parte inferior del cuerpo.

La infección inicial del virus es denominada gingivoestomatitis herpética primaria, que ocurre frecuentemente en niños, aunque también se puede presentar en adultos.

Esta infección se manifiesta con vesículas pequeñas que aparecen dentro de la boca, dolor de garganta, fiebre, malestar y pérdida del apetito. En ocasiones no aparecen las vesículas sino que se presenta un cuadro viral tipo gripe que dura de seis a ocho días.

Luego de recuperado el paciente, el virus se aloja en los ganglios vecinos a la boca, y en gran porcentaje reaparece gracias a factores como la luz solar, el stress, alteraciones hormonales, cuadros gripales, gastrointestinales y traumatismos, denominándose entonces: Herpes Labial recurrente.

 
   
 
  Visto clínicamente el Herpes Labial, es un racimo de vesículas que aparecen alrededor de los labios, precedidas por una sensación de ardor, quemazón y picazón, que al cabo de unos días cuando el líquido de las vesículas se seca, forma costra y la lesión desaparece entre los 7 y 14 días.

Cuando está en etapas de vesículas es el momento de prevenir el contagio, se debe evitar besar a los niños o a personas que no han presentado ninguna manifestación del virus, y los objetos que se llevan a la boca (pinturas de labios, cubiertos, vasos, etcétera), deberán ser bien lavados para evitar la infección.




 
Como todo virus, su contagio es muy fácil y sólo basta el contacto para adquirirlo. También debe evitarse el contacto con los ojos e incluso con los dedos, a manera de no producir un panadizo herpético (inflamación aguda de los tejidos de los dedos).

Los pacientes que ya han padecido la recurrencia del virus del herpes simple, deben evitar la incidencia del sol de manera directa, lo que provocaría su aparición; en la playa se debe utilizar una gorra o sombrero para este fin, colocar bloqueador solar sobre los labios y zonas de aparición del herpes, hidratar muy bien la zona e ingerir agua continuamente, y evitar en lo posible la ingestión de bebidas alcohólicas, ya que contribuyen a la deshidratación.
 
  Durante el padeci-miento de los estados gripales también debemos mantener hidratadas las zonas sensi-bles a la aparición del herpes y todo el cuer-po, evitar en lo posible los cuadros febriles que acompañan a los resfriados y gripes, propios de nuestro clima tropical. Una vez que las vesículas aparecen debemos evitar tocarlas, porque esto dificultaría su curación y la haría más dolorosa, incluso podrían quedar cicatrices en casos muy severos.

Las costras que aparecen al secarse las vesículas, se rompen con facilidad y producen molestias, por lo que debemos cuidarlas y mantenerlas limpias y desinfectadas.

Existen tratamientos para disminuir la recurrencia de la enfermedad, como soluciones antivirales de uso local, cremas, y Rayos Láser terapéuticos, pero solo ayudan a minimizar su severidad o incidencia en el tiempo. El mejor tratamiento es la prevención.


Od. Alfredo E. Natera G.

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