Es común degustar las diversas expresiones del arte culinario de Venezuela y del mundo entero, y es que cómo negarse al deleite de una hallaca, un pabellón, una paella, y un sin fin de alimentos que complacen al paladar, pero que pueden causar diversos efectos en el organismo, como el aumento del colesterol.

Esta sustancia que se encuentra en la sangre, llamada colesterol, es un alcohol graso, blanco, sin sabor y sin olor, presente en todas las grasas y aceites minerales, fundamentales en las membranas biológicas, y generador de vitaminas y hormonas.

La fuente endógena principal productora del colesterol es el hígado, el cual distribuye la grasa a las partes del organismo que requieren reparación celular, y energía. La otra manera de adquirirlo, es a través del consumo externo, es decir, de las comidas que lo contienen.

El doctor Francisco Belisario, médico internista del Centro Médico Quirúrgico Vidamed, explica el proceso y sus implicaciones: Las sales biliares del tracto digestivo disuelven esta grasa en el intestino, la saponifican, y la convierten en algo soluble que pueda ser absorbido, como en una espumita. Lo degrada en pequeñas fracciones, las cuales se absorben en la luz intestinal y pasan a las sales. Esto a nivel del hígado forma ácidos grasos, y se transforman en triglicéridos, que son ésteres de colesterol.

Hay muchas combinaciones de ácidos grasos que se encuentran en la sangre y a partir de ahí el organismo produce algunas sustancias beneficiosas para estructuras nerviosas y musculares como las vitaminas A, D, E y K, al igual que hormonas como las sexuales.

Los esteres de colesterol son los que se conocen como colesterol bueno y colesterol malo. El bueno, son las Lipoproteínas de Alta Densidad (HDL) que inhiben los procesos antero génicos, como el endurecimiento de las arterias; y el malo, es el LDL o Lipoproteínas de Baja Densidad, que fijan calcio y se pegan en la pared arterial formando coágulos, que dependiendo del tamaño pueden obstruir total o parcialmente el vaso sanguíneo, y generar trastornos de oxígeno en la parte posterior al problema obstructivo.

Si la obstrucción es parcial y los mecanismos de defensa disuelven el coágulo, solamente aparece dolor; si es total e interrumpe completamente el flujo, las células que están después de la obstrucción, mueren.

Mientras más bajo se tenga el colesterol, pero no tanto como para seguir produciendo hormonas sexuales, mejor será el funcionamiento desde el punto de vista vascular: corazón, riñones, cerebro.

El nivel normal de Colesterol Total es hasta 200. Los ésteres de colesterol varían de acuerdo al laboratorio, pero por lo general un HDL Colesterol por encima de 50 está excelente, y el LDL por debajo de 140, es la meta.

Es recomendable hacerse el examen de sangre una vez al año. Si el colesterol está alto y en tratamiento, debe realizarlo cada seis u ocho semanas para verificar.
   
 
   
  Consecuencias del Colesterol Elevado
 

 

 
Disfunción eréctil
Arteriosclerosis
Infarto
Trombosis
Trastornos cerebrales
Depresión
 
Para mantener los límites normales de colesterol o disminuirlos, la doctora Laura Baha, Nutricionista
Dietista Especialista en Nutrición Clínica de Vidamed, aconseja:
   
Sardinas y todos los pescados de piel azul: atún y trucha.
Una cucharada de polvo de semillas de linaza dos o tres veces al día.
No ingerir demasiados carbohidratos, ni frutas en exceso. Estas últimas, consumirlas enteras.
Sustituir el azúcar común o sacarosa, por un edulcorante tipo sucralosa.
No freir los alimentos.
Una o dos rebanadas de aguacate en el almuerzo o la cena. Es un buen sustituto del aceite de oliva.
Cinco o seis aceitunas en el almuerzo y la cena.
Frutos secos como las almendras con piel, las nueces, el maní de piel roja sin sal, entre otros.
 
  Las Grasas buenas y malas
  Por otro lado, si lo que se desea es aumentar el colesterol bueno o HDL, sugiere:
   
Hacer ejercicios, previa autorización médica.
A partir de los tres años de edad, cambiar la leche completa por leche descremada.
Yogurt ligero o descremado.
Quesos blancos bajos en grasa.
Aderezar las ensaladas con aceite de cualquier tipo, aguacate, o frutos secos.
Consumir antioxidantes como vitamina E, C, A.
Frutas cítricas: naranja, parchita, guayaba, mandarina, limón.
Vegetales como el tomate y el pimentón.
Frutas y vegetales amarillos: zanahoria, mango, auyama.
Granos, avena, cotufas naturales.
Casabe y yuca.
Té verde sin cafeína, excelente antioxidante y posible anticancerígeno.
   
  Adicionalmente, Baha destaca que las bebidas alcohólicas aumentan la grasa abdominal, que predispone a infarto, diabetes o cáncer. No hay alimentos malos ni buenos: todo es cuestión de balance, variedad, horario y buen asesoramiento nutricional.
   
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