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Los
cambios tecnológicos ocurridos en el pasado siglo,
han simplificado la vida del ser humano en unos aspectos
pero lo han complicado en otros. El promedio de vida se
ha extendido como nunca antes. En igual forma el ser humano
está expuesto a riesgos insospechados.
Las labores que antes exigían un esfuerzo físico
extraordinario, ahora pueden realizarse con el menor esfuerzo
físico posible, gracias a la mecanización
de los medios de pro-ducción. Unido a la falta
de ejercicio fuerte y duradero, el ser humano ha cambiado
sus estilos de vida, a uno sedentario, comidas rápidas
y fuera de las horas acostumbradas para tomar alimentos.
Todo parece indicar que el tiempo se ha reducido, lo cual
no es cierto. Solo que el ser humano se ha envuelto en
un número mayor de actividades, reduciendo el tiempo
para descansar, hacer ejercicios, tomar alimentos y hacer
las múltiples tareas que se ha auto impuesto.
Si usted desea tener una longevidad saludable, con los
menores problemas de salud, tiene que establecer unos
estilos de vida saludable lo antes posible.
Tiene que vigilar su peso. Un exceso de peso, lo expone
a que el equilibrio de su cuerpo se pierda, y surjan condiciones
adversas a su salud, relacionadas con la obesidad, tales
como diabetes, alta presión, osteoporosis y una
baja autoestima, entre otras.
Tiene que eliminar los vicios, sean de exceso de comer,
bebidas alcohólicas, fumar o dro-gas controladas.
La exposición de su cuerpo a substancias controladas,
y a otras toxinas tiene el efecto directo en una reducción
de años a su vida debido a las enfermedades concomitantes.
Es posible, que si usted no hace el esfuerzo al principio
que reconoce el problema, de alejarse del exceso de comida,
del cigarrillo, de esas substancias tóxicas que
envenenan su cuerpo, a medida que transcurre el tiempo,
se le hará más difícil eliminar dichos
hábitos.
Busque ayuda profesional lo antes posible, para establecer
a tiempo su estilo de vida propio, que le ayude a disfrutar
los años longevos con una vida saludable. No espere
que su voluntad para proteger su cuerpo se reduzca a solo
soñar con lo que debió haber hecho y no
hizo a tiempo, antes que se esfume el deseo de vivir.
No espere que las enfermedades, como la diabetes, las
enfermeda-des cardíacas, osteoporosis, pul-monares
y otras, se apoderen de su cuerpo, y entonces aunque usted
quiera cambiar el curso, y establecer estilos de vida
saludables, ya sea muy tarde.
Recuerde que ese curso de acción está en
sus manos. Su firme determinación de disfrutar
los últimos cuarenta (40) años de su vida
en forma placentera, con deseos de vivir, puede ser posible,
si así usted lo desea y lo planifica. |